Las manzanas son muy versátiles dentro de la cocina, el gratinado de manzanas, es un postre muy goloso y sabroso con el que disfrutarás después de una buena comida.
Preparación:
Lava bien las manzanas y sin pelarlas, quita la tapita de la parte superior y extráeles el corazón y con la ayuda de una cuchara, vacíales toda la pulpa hasta darles forma de cuenco.
Coloca las manzanas en la fuente del horno y rocíalas con un poco de vino blanco seco. Cúbrelas con papel de aluminio e introdúcelas en el horno precalentado a 200 grados durante unos 15 minutos.
Mientras, cuece la pulpa de la manzana a fuego vivo con dos cucharadas de azúcar, después, apaga el fuego y mezcla la masa con los bizcochos desmenuzados. En un cuenco, mezcla la mantequilla previamente reblandecida con la harina y 40 gramos de azúcar.
Saca las manzanas del horno y rellénalas con la pulpa y termina cubriéndolas con la pasta de mantequilla. Vuelve a poner las manzanas en la bandeja del horno y hornéalas unos 20 minutos a 200 grados. Unos minutos antes de finalizar el horneado, espolvoréales un poco de azúcar, así conseguirás un delicioso gratinado.
![]()